Jorge Tse
Mientras tanto...
 
Hubo un momento en el que pensé que el dolor era el centro de la historia.
Me equivoqué.
El dolor sólo me obligó a detenerme.
Y cuando lo hice, descubrí algo que había pasado por alto durante años:
La vida seguía sucediendo.
Silenciosa.
Hermosa.
Esperándome.
Desde entonces camino más lento.
Observando.
Intentando dejar un archivo vivo de todo aquello que existe cuando el ruido desaparece.
— La Paz, Baja california.
001 - Volví y te encontré.
002 - La confianza también es un regalo.
Durante años fotografié personas sin detenerme demasiado a pensar en lo que realmente estaba ocurriendo.
Con el tiempo entendí algo.
Algunas fotografías sólo existen porque alguien decidió confiar.
Confiar en mi mirada.
Confiar en mi presencia.
Confiar en mis intenciones.
De vez en cuando, alguien abre una puerta y me permite observar.
No para explicar.
No para interpretar.
Sólo para atestiguar.
Ese día comprendí que fotografiar no siempre consiste en dirigir una imagen.
A veces consiste en cuidar la confianza que hizo posible que existiera.
— Cancún, Quintana Roo.